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Estimado Mariano,

Te escribo esta carta para darte algunas ideas que considero que ayudarían a salir del hoyo en el que nos encontramos, porque las medidas que tu gobierno ha adoptado hasta la fecha, son en mi opinión, un parche para salir del paso. Todas las medidas adoptadas como la subida del IVA o la bajada de sueldos de los funcionarios se pueden resumir en un simple “subir ingresos y bajar gastos“, pero eso no basta para hacer que España vuelva a ser competitiva. Los mercados son conscientes de ello, y por eso la dichosa prima de riesgo no baja lo que esperamos.

En mi opinión, hay dos aspectos fundamentales que aún no se han acometido: medidas coyunturales que ayuden a cambiar el modelo productivo y mejorar la imagen de España como país en el exterior.

Respecto al primer punto, me gustaría apuntarte algunas ideas:

Apoyar a las pymes y a los emprendedores, pero apoyar de verdad, no poniendo carteles de “es la hora de crear una empresa” en las marquesinas de los autobuses. Las pymes y los autónomos van a ser los mayores protagonistas de la recuperación económica. Podemos ayudarles o seguir ahogándoles con más y más zancadillas como pasa ahora. Por ejemplo: crear una empresa sigue siendo un sufrimiento de gestiones en este país y no tiene ningún aliciente fiscal. Desde solicitar el nombre, hasta el paso por los Registradores (un colectivo que realmente se lo pone difícil a los emprendedores) todo son pegas y procedimientos de “rellene usted este impreso”. Un amigo me comentaba hace unos días que creó una filial en UK en tan sólo unas horas con 100 Libras. Esto es impensable en España. Las nuevas empresas son las que harán que baje el paro. ¿Por qué no hablamos de “contratar fácil” en lugar de “despedir fácil”?

– No sólo para crear una empresa hay que enfrascarse en un mar de burocracias. Cualquier gestión con la Administración se hace bastante tediosa. ¿Para que tenemos un fantástico DNI digital si cuando vas a cualquier Administración tienes que seguir rellenando los formularios autocopiativos del siglo pasado? Buscar la eficiencia de la Administración es un reto de largo plazo que puede reducir considerablemente los gastos del Estado.

– Las pymes están ahogadas por la falta de crédito, pero también porque los pagos en este país son un cachondeo. Nadie paga a tiempo. A pesar de la famosa Ley de la Morosidad, la realidad es que cobrar antes de 180 días sigue siendo un sueño. Si a esto añades la ausencia total de crédito, no hay pyme o autónomo que lo aguante. Suficientes problemas tienen las pymes como para seguir financiando a las empresas grandes y a la Administración Pública con su trabajo. Por eso propongo una Ley que marque un plazo máximo de 30 días sobre la fecha de la factura. A partir de ese punto, devengar intereses y aplicar multas. Si conseguimos que los pagos llegan a tiempo, las empresas se autofinanciarán y necesitarán mucho menos crédito.

– Si los emprendedores necesitan el dinero que los bancos no están dispuestos a dar, es necesario que se apoye a todos aquellos que estén dispuestos a ayudar a los emprendedores. Los business ángel y las sociedades de inversión en startups tienen que tener unos beneficios fiscales mayores que por ejemplo un inversor intradía en bolsa. Los primeros ayudan a generar valor directo al país, los segundos no.

– Me escandaliza la cifra de paro juvenil pero considero que es el resultado de una universidad española que se alejó hace mucho de la realidad de nuestra sociedad. Por ejemplo, no es lógico que estemos formando licenciados en Historia o en Filología Hispánica para que posteriormente les empujemos a las listas del paro. La Universidad debe conectarse con la sociedad. Actualmente se demandan profesionales del sector tecnológico, biosanitario, organización empresarial y ventas, (ver referencias aquí, aquí o aquí) por lo que la Universidad debe ser capaz de responder formando éste tipo de profesionales. Nos guste o no, hoy en día estudiar Historia es un hobby, no una forma de ganarse la vida, así que deberíamos revisar concienzudamente qué estudian los chavales y tomar decisiones por duras que sean.

– Soy universitario y en 6 años de estudios, nadie me habló de emprender, de generar valor o de cómo funciona el mercado. Lo he tenido que aprender a base de palos. Esta formación es vital para complementar cualquier estudio universitario. Necesitamos formar a jóvenes con ganas de innovar y crear cosas nuevas, no de apalancarse por 1000 euros en un puesto fijo. Por ejemplo, el proyecto fin de carrera de las ingenierías, debería de cambiarse por un vivero de desarrollo de un producto o servicio completamente comercial, contando con un tutor que ayude incluso a crear una empresa que ponga el producto en el mercado. Quizás muchas de estas empresas se queden por el camino, pero alguna crecerá y terminará entrando en el IBEX35 del futuro. Esto no es nada nuevo. Muchas Universidades europeas y americanas lo hacen. ¿No queremos parecernos a Alemania o a USA? pues copiemos sus modelos de éxito.

Por otra parte y de cara a mejorar nuestra imagen en el exterior, considero que tenemos que acabar con nuestra imagen de país corrupto, asociada al sur de Europa. Por eso, propongo:

Una política realmente dura contra la corrupción: todo político que sea imputado en un caso de corrupción, queda automáticamente inhabilitado de su cargo, independientemente de que sea inocente o no. Si finalmente es inocente, podrá recuperar su cargo, si es culpable, deberá ser inhabilitado para ocupar cargos públicos de por vida. Y por cierto, Mariano, me parece vergonzoso que admitas candidaturas de políticos imputados por corrupción en tus listas.

– No sólo la corrupción debería ser motivo de inhabilitación. También la mala gestión. Por ejemplo, Francisco Camps será inocente en el caso de los trajes, pero de lo que es claramente culpable es de hundir a la Comunidad Valenciana en una situación de bancarrota de la que le será muy difícil salir. Los ciudadanos de Valencia van a pagar caro los aires de grandeza de Camps.

– Cada día somos más parte de Europa, por eso hablar inglés no es una opción para un político de alto nivel y mucho menos para un presidente o primer ministro. Mariano, siento decirte que esto te toca directamente. No puedes ir a las cumbres europeas con traductor. Las decisiones importantes, las negociaciones y las simpatías se establecen en los corrillos. Entenderte con tus homónimos es vital. Una buena palabra en un momento dado, puede salvar una crisis.

– De la misma manera, considero que nuestra clase política no está preparada para los retos actuales. No me parece normal que un político sea sólo eso: “político”. Un presidente de gobierno, ministro, diputado o alto cargo debe demostrar grandes capacidades en gestión. Por eso, un político de carrera que nunca ha hecho otra cosa más que política, no puede ser un buen gestor. Propongo que un candidato a presidente o ministro tenga que demostrar sus capacidades de gestión con méritos y un buen CV, así como haber trabajado en la empresa privada durante al menos 10 años. A cambio, yo subiría el sueldo de los políticos. No es normal que un presidente de gobierno gane algo menos de 100.000 Euros cuando los CEO de las grandes compañías ganan 10 veces más. Pagando bien a nuestros políticos (pocos, pero muy capaces) atraeríamos a los mejores profesionales, españoles o incluso extranjeros, que tomarían decisiones más cercanas a la realidad de nuestra sociedad, que a los intereses partidistas y electoralistas que en muchas ocasiones son bastardos. Parece que vosotros, los políticos, nos metéis miedo con los llamados gobiernos tecnócratas, pero sinceramente Mariano, no creo que lo hicieran peor que vosotros.

No voy a hablar de otras muchas cosas que son habituales en los periódicos, como evitar las duplicidades de las comunidades autónomas, reducir el número de ayuntamientos, modificar la Ley Electoral para evitar el bipartidismo, potenciar una auténtica Ley de la Transparencia, etc. Quiero creer que todo esto ya está en tu agenda.

Mariano, como ciudadano, como empresario, como universitario y como padre preocupado por el futuro de las generaciones más jóvenes, espero que seas consciente de la responsabilidad que tienes sobre tus hombros. Sólo te deseo que no pierdas la conexión con lo que realmente ocurre en la calle. La impresión que tengo hasta ahora es todo lo contrario. Ya sé que te legitiman un montón de millones de votos y una amplia mayoría absoluta, pero no pienses que eso te hace estar por encima de los demás porque entonces tu caída podrá ser más grande. Terriblemente grande.

Atentamente,

José Manuel Vega

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